Se trata de un trastorno del espectro autista muy frecuente en nuestra sociedad, siendo más habitual en niños que en niñas. Posee consecuencias importantes -aunque variables- en el desarrollo emocional, social y conductual.
Quienes cuentan con este diagnóstico, paceden severas y crónicas incapacidades en todo aquello relacionado a lo comunicacional.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo reconoce como un “Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD) de carácter crónico y severo que se caracteriza por desviaciones o anormalidades en las capacidades de relación y comportamiento social”.
Una de las mayores dificultades de las personas con Síndrome de Asperger está relacionada con su inclusión social. Esta situación alarga en el tiempo los episodios de ansiedad o depresión. La tensión emocional en las personas con Asperger es algo habitual. Así como el consumo de fármacos antidepresivos, ansiolíticos, etc.












